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Sector Inmobiliario
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¿Por qué todo el mundo quiere irse a vivir fuera de Barcelona?

Se registró el porcentaje más alto de habitantes que desean irse a vivir fuera de Barcelona. Hace un tiempo atrás esto hubiera sido impensable. Pero el impacto del COVID-19, sumado a las nuevas posibilidades de trabajo y educación en línea, parecen estar haciendo replantear el modus vivendi de algunos habitantes de la ciudad. En Monapart no hemos dejado de vender viviendas bonitas a pesar de esta nueva normalidad, y algunos casos han sido precisamente de familias que han decidido abandonar la ciudad para ir a un entorno más tranquilo… ¿Se vaciará Barcelona en 2021?

Una de las nuevas tendencias del sector inmobiliario, por los efectos de la pandemia, es la nueva demanda en áreas con reducida densidad de población. Prueba de ello es que, según el Colegio de Registradores de la Propiedad, la compraventa de viviendas unifamiliares supuso más del 20% del total de operaciones en el tercer trimestre de 2020, marcando un máximo en la serie histórica.

Irse a vivir fuera de Barcelona

Todo comienza con la Encuesta de Servicios Municipales, de donde surge que casi un 30% de los barceloneses consultados quieren irse a vivir fuera de Barcelona. Está bien, puede ser que el “todo el mundo” del título sea un poco exagerado. De hecho, siempre hubo gente emigrando de la ciudad. Lo llamativo esta vez, es que ese registro es el doble que en 2017 (15,5%) y casi nueve puntos más que en 2019 (18.9%).

¿Por qué todo el mundo quiere irse a vivir fuera de Barcelona?

(Un gráfico medio chungo de entender, la flecha apunta a los desertores).

Parece claro que este subidón lo motiva el contexto pandémico mundial, aunque no es la principal razón. Los consultados en la Encuesta de Servicios Municipales, dieron el siguiente orden de motivos:  

  1. La delincuencia, a pesar de que en el mismo período bajó un 41%.
  2. El difícil acceso a la vivienda, un viejo conocido.
  3. El impacto del Covid-19.
  4. El aumento del paro.
  5. Y la falta de limpieza en las calles. 

Tiene lógica pensar que quién busca irse a vivir fuera de Barcelona sueña con poder vivir en un lugar más tranquilo, más limpio y más seguro.

Peeero... Hay un detalle. 

El Ayuntamiento de Barcelona también emitió en febrero pasado un informe sobre los movimientos migratorios en tiempos de COVID-19. Los datos que aporta surgen del análisis de los cambios en los empadronamientos. Es bien interesante lo que concluye: 

  1. Quienes emigran son las clases altas o medio-altas que tienen una segunda residencia más grande, fresca, luminosa y segura en el interior de la provincia de Barcelona. 
  2. Que el perfil del emigrante barcelonés durante la pandemia no es el clásico de un habitante que deja la ciudad, sino que es alguien que mantiene vínculos muy intensos con ella.

Si a esto le sumamos las restricciones a la movilidad intermunicipal, la expansión del teletrabajo, la educación a distancia, el auge de las compras por internet, irse a vivir fuera de Barcelona, en la costa o la montaña, parece la mejor opción. 

Como decíamos, no abandonan la ciudad, sino que la facilidad para trabajar y disfrutar del ocio a distancia fomenta un uso muy fluido entre la ciudad y el municipio pequeño de la segunda residencia.

Entonces, vivir en las afueras: ¿tendencia u obligación?

De todo lo anterior, podemos concluir que vivir en las afueras es algo que en cierta medida siempre ha estado ahí. Lo que ocurre es que ahora se dispara como consecuencia de la nueva realidad de la pandemia y de cierta comodidad que las clases más adineradas tienen para poder hacerlo.

En definitiva: me voy, pero no me voy. 

Parece una opción natural que quien tiene los medios para vivir mejor, lo haga.

Además puedo: 

  • Teletrabajar. 
  • Mantener buena comunicación con la ciudad. 
  • Aprovechar las restricciones al ocio y al entretenimiento y tomar un time off en la montaña.
  • No hacer demasiado esfuerzo, ya que tengo disponibilidad de recursos para hacer el cambio.

Ahora bien, detrás de este aumento explosivo hay una constante desde hace unos años: un 15-18% de la población de la capital catalana quiere irse a vivir a fuera de Barcelona. Y este número parece ir siempre en aumento… ¿Por qué?

Te doy una pista:

¿Por qué todo el mundo quiere irse a vivir fuera de Barcelona?

En una entrevista en 2017, Joan Oller Beltran, expresidente del Colegio de Agentes Inmobiliarios de Barcelona, dijo algo con brutal honestidad:  

  • Pregunta: ¿Tenemos derecho a vivir en Barcelona?
  • Respuesta: Las ciudades de atracción subirán mucho de precio. Barcelona, Madrid y demás. En cambio, en Cáceres, por ejemplo, un piso es más barato.
  • Pregunta: ¿Así, la clave es la distancia?
  • Respuesta: Donde quiere vivir todo el mundo los precios subirán, es lógico. En Cáceres tendrás un piso muy bonito y una calidad de vida inigualable. Pero si quieres Barcelona, paga.

El problema viene cuando las leyes del libre mercado regulan el acceso a un bien fundamental como la vivienda. Porque lo que ocurre es lo siguiente: si no tienes dinero, la ciudad puede que te expulse. Puede haber dos motivos para que esto esté pasando:

1. El histórico proceso de urbanización de España.

Desde mediados del siglo pasado hasta la actualidad, existe en España un ininterrumpido aumento de la población residente en zonas urbanas. Si en 1950 la población urbana era del 65% de la población total, en 2018 se fue a 87%, un aumento del 22%.

¿Por qué todo el mundo quiere irse a vivir fuera de Barcelona?¿Por qué todo el mundo quiere irse a vivir fuera de Barcelona?

Crecimiento de la ciudad desde 1890 a la actualidad.

Esta desigual distribución espacial de la población provoca una distribución también desigual de las rentas, ya que habrá más negocio donde más gente concentrada exista. 

Pero la urbanización, trae problemas derivados de esa saturación del espacio: los precios de la vivienda y el costo de vida suben, las condiciones de vida empeoran, la inseguridad, etc.

2. Quien no lo puede pagar, debe irse a vivir fuera de Barcelona.

Justo lo que decíamos. Pero claro, Barcelona vacía no quedará... Lo que se produce es un reajuste de habitantes: o el fenómeno que se conoce como gentrificación. 

Las clases medias se empobrecen y son desplazadas por personas de estatus económico superior. Mientras, la demanda inmobiliaria se internacionaliza. Ya no es un fenómeno local, sino que implica otros actores, como los fondos de inversión que hacen que el proceso sea cada vez menos espontáneo (y menos ético). En Barcelona no pasa nada que no hayamos visto antes en ciudades como Nueva York, Londres o París.

Ahora bien, ¿qué es la gentrificación?

Es un proceso que genera la expulsión de vecinos de una zona determinada de la ciudad. Ciertos barrios, donde habitan clases bajas o medio-bajas, suelen sufrir deterioros en sus edificaciones y su entorno. Progresivamente, esas zonas adquieren interés para nuevos habitantes y sectores, como el del turismo, y en consecuencia, llama a las inversiones inmobiliarias. 

Las nuevas inversiones producen un encarecimiento de la zona. Como consecuencia, se genera la expulsión de los vecinos de la zona de residencia y su sustitución por un nuevo perfil con mayor poder adquisitivo. 

¿Por qué todo el mundo quiere irse a vivir fuera de Barcelona?

Marcha contra la especulación inmobiliaria en Barcelona.

Así pues, la gentrificación desplaza y disgrega al vecino originario y lo sustituye por otro de mayor poder adquisitivo.

  • Cambia el tipo de comercio y de ocio que nace y se desarrolla. 
  • Modifica edificaciones deterioradas que serán reconstruidas o rehabilitadas. 
  • Genera un aumento del precio de los alquileres y de compra de viviendas.

En Barcelona, con la aparición de Airbnb, se generó un proceso aún más nocivo, la turificación.

Esto es, se sustituye a una población local por una no población, con el potencial de crear espacios urbanos tematizados, desprovistos de las mínimas cualidades básicas para el residente estable.

¿Llegará Barcelona a tanto? 

Por lo pronto, no parece. El sentimiento de identidad catalán está muy arraigado en los barceloneses. Existen motivos históricos, culturales y políticos de mucho peso. Saben muy bien cómo resistir y mantener la idiosincrasia propia de su sociedad.

Ejemplo de ellos son las zonas de la ciudad que, aún en una de las mayores capitales del mundo, mantienen su esencia de pueblo.

Los 3 barrios de Barcelona que parecen pueblos

Estos barrios resisten. Mantienen su encanto y su identidad. Son fieles a sus costumbres y sus vecinos, son de esos que se conocen de toda la vida y donde aún ves a señoras paseando en bata a por pan. Estos barrios de Barcelona que parecen pueblos bien pueden ser una opción para bajar ese porcentaje de emigración.

1. Horta-Guinardó. Subiendo la montaña, es un lugar rodeado de casonas con historia, mucho espacio verde en un amplio valle rodeado de colinas y montañas.

¿Por qué todo el mundo quiere irse a vivir fuera de Barcelona?

Es un distrito tranquilo y residencial que aún hoy mantiene ese espíritu de pueblo. A diario pueden disfrutarse las pequeñas plazas y callejuelas que evocan su pasado rural e independiente. 

2. Sant Andreu. Un barrio tan catalán como el pa amb tomàquet, con una fuerte identidad y un pasado obrero bien marcado. El típico barrio residencial de casas bajas y calles con naranjos, donde todo parece transcurrir a cámara lenta.

¿Por qué todo el mundo quiere irse a vivir fuera de Barcelona?

Es un lugar ideal para vivir en familia, un lugar con numerosos parques para niños totalmente seguros. Muy activo y con una fuerte propuesta por el arte y la cultura, muy apegado a sus raíces.

3. Sarrià-Sant Gervasi. Ubicado en la parte alta de Barcelona, es uno de los distritos más verdes (y más caros) de la ciudad. Destacan sus calles peatonales, sus tiendas locales y la gente que lo habita. Alejado de la visita de turistas, es un lugar con grandes escuelas y campus universitarios.

¿Por qué todo el mundo quiere irse a vivir fuera de Barcelona?

Ya ves, Barcelona es una ciudad muy rica en matices y eso es lo que la hace tan única: ofrece la riqueza de una capital europea pero sin renunciar a la amabilidad y comodidad. Irse a vivir fuera de Barcelona no tiene por qué ser la única salida. Ya pasará esta maldita pandemia y podremos disfrutar de la ciudad. Mientras tanto, puedes ver algunas de nuestras viviendas en Barcelona y ¿quién sabe?, quizá logramos que te quedes por aquí...

Olga Sala, Socia y Directora de Marketing en Monapart

Olga Sala

Socia y Directora de Marketing

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