Vull vendre / llogar

Responem en 24/48h. SEMPRE.

To prevent automated spam submissions leave this field empty.

Llar

$parent->name

¿Cuánta casa necesitamos? Thoreau, Le Corbusier y la cabaña sostenible

En 1886, León Tolstoi reflexionaba sobre la ambición ciega en su cuento ¿Cuánta tierra necesita un hombre?, pues el protagonista, el campesino Pajom, vivía obsesionado con aumentar sus propiedades hasta que recibe la oferta faustiana de conseguir toda la tierra que pueda recorrer en un solo día. Al hilo de esta historia, en ¿Cuánta casa necesitamos? (publicado por Gustavo Gili con traducción de Susana Landrove), el profesor de la Texas Tech University Urs Peter Flueckiger lleva la reflexión al terreno de la arquitectura para cuestionar el tamaño cada vez mayor de las viviendas.

Cuánta casa necesitamos, Urs Peter Flueckiger

Menos es más

En 1950, la media de una casa unifamiliar en Estados Unidos no llegaba a los 90m2; en 2013 era de 240m2 y con menos ocupantes. En España, a pesar del enorme problema de acceso a la vivienda y de la proliferación de #inmofails denunciados por El zulista, lo cierto es que la superficie del piso medio también ha ido creciendo y según el Ministerio de Fomento, se sitúa en 122 m2.

Crecen las casas y crecen los objetos que guardamos dentro, en cantidad y en tamaño. Explica Flueckiger que en 1974 la televisión estándar medía 19 pulgadas. El año pasado, las televisiones más vendidas en España tenían 49 pulgadas, aunque el mayor crecimiento se concentró en las de 65 y 75. Ante este panorama, la cabaña se presenta como un ideal, “una puerta de escape (...) una metáfora de un lugar en el que las cosas están claras y bajo control, y donde no nos vemos desbordados por un flujo de datos digitales”, afirma Flueckiger.

Partiendo de dos de las cabañas más famosas de la historia ­–la del Walden Pond de Henry David Thoreau y Le Cabanon, la casita de madera en la Costa Azul que Le Corbusier regaló a su mujer­–, Flueckiger pidió a sus alumnos que construyesen la suya propia, una cabaña sostenible en las planicies altas del Oeste de Texas. 

Walden Pond de Henry David Thoureau

Walden Pond_Henry David Thoureau

El escritor Henry David Thoreau vivió en esta cabaña en Massachusetts de 1845 a 1847. La describió como “una casa de firme tablazón, revocada, de 10 pies de ancho por 15 de largo (tres por 4,6 metros), con pilares de ocho pies, con buhardilla y guardarropa, un ventanal a cada lado, trampillas de ventilación, puerta en un extremo y chimenea de ladrillo en el otro”. La construyó en un terreno propiedad de su amigo Ralph Waldo Emerson e incluyó además una tabla con el coste exacto de la casa (unos 28 $), incluidos los clavos, bisagras y tornillos.

Durante los dos años, dos meses y dos días que vivió en Walden Pond, Thoureau se alimentaba de las alubias que plantaba, de lo que recolectaba en el bosque y lo que pescaba en el lago, aunque iba a menudo a la localidad vecina de Concord para lavar la ropa y visitar amigos. En esa cabaña escribió su libro más famoso, Walden o la vida en los bosques (1854).

Walden Pond_Henry David Thoureau  

La cabaña original ya no existe, sólo queda una réplica construida en los ochenta cerca del aparcamiento de la Reserva Estatal de Walden Pond; el lugar en el que se encontraba originalmente está cercado por con unas piedras.

Le Cabanon de Le Corbusier

En 1952 Le Corbusier regaló a su esposa una cabaña en la Costa Azul, el Cabanon, un edificio prefabricado de estructura de madera que representa “el espacio de vida ideal”.

Le Cabanon_Le Corbusier

El arquitecto conocía la zona porque su mujer, Yvonne, provenía de un pueblo cercano a Menton y su amiga y colaboradora, la diseñadora Eileen Grey tenía por aquella zona su casa de veraneo, la Villa E-1027. Más tarde, después de la guerra, frecuentaban un sencillo restaurante, el Étoile de Mer, y fue precisamente en una de sus mesas donde Le Corbusier dibujó los croquis del Cabanon, contruyéndolo al año siguiente. El restaurante, decorado con numerosas pinturas del célebre arquitecto, comunicaba con la cabaña a través de una puertecita. Si quieres más detalles sobre este espléndido lugar, lee esto.

El Cabanon le serviría también para aplicar con todo rigor su idea central, el Modulor, la escala de proporciones antropomórfica presente en toda su arquitectura. En sus propias palabras: “Es un chateau en la Costa Azul. Tiene 3,66 metros por 3,66 metros y lo hice para mi mujer; es espléndido y por dentro, extravagantemente confortable y bonito”.

Le Cabanon_Le Corbusier

El Cabanon se puede visitar en los meses de verano mediante visitas guiadas con cita previa, partiendo de la estación de tren de Roquebrune-Cap-Martin, a diez minutos de Mónaco.

La cabaña de los estudiantes de la Texas Tech University

Situada en las Altas Llanuras estadounidenses, es prefabricada y de diseño ecológico, de 37 m2 y completamente autónoma desde el punto de vista energético: utiliza aguas de lluvia, compostaje de residuos, energía solar fotovoltaica y un sistema solar pasivo. “Desde el punto de vista del ecologismo, las casas más pequeñas expresan mayor preocupación medioambiental que las más grandes, con independencia de los parámetros ecológicos que rijan su construcción. El calentamiento global nos afectará a todos por igual, y las casas grandes necesitan más recursos que las pequeñas. Si pensamos desde esa perspectiva en cuánta casa necesitamos y vivimos en consonancia, todos podremos contribuir de forma activa a mejorar el mundo que habitamos.”

Texas Tech University Cabin

Con numerosas fotografías, planos y maquetas, este libro pone de manifiesto que el Walden Pond, Le Cabanon y la cabaña del equipo de Flueckiger comparten las mismas ideas sobre el espacio mínimo y su relación con la naturaleza. Y por poner sólo algunos ejemplos, el asunto es más actual que nunca con la corriente minimalista (The Minimalists), la vuelta a los orígenes (Cabin Porn), el estilo de vida zero waste y la crisis medioambiental (recientemente Monapart Madrid organizó una charla sobre vivienda sostenible en el marco del Open House), pues tal como señaló el propio Thoreau: ”Para qué sirve una casa si no tienes un planeta tolerable donde colocarla.”

Olga Sala, Socia y Directora de Marketing en Monapart

Olga Sala

Sòcia fundadora. Directora de màrqueting. Gestió de franquícies

Serveis Centrals