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Sector Immobiliari

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Por qué buscar piso es como buscar pareja

APARTMENT THERAPY | 05.08.2011

[Nota previa: este artículo es la traducción del originial How Finding an Apartment is a Lot Like Dating que puedes leer en este enlace.]

No, no te sorprendas, es así, pues en los dos casos el escrutinio va más allá de lo que ofrecen las apariencias. Si quieres acertar y que no te la den con queso, tienes que profundizar y desenmascarar todas aquellas cosas que realmente afectarán a tu felicidad a largo plazo. Ya sea un piso o una pareja, las cualidades / calidades a tener en cuenta son muy parecidas.

Buscar un piso es como buscar pareja

¿Están o no a la altura en momentos clave? Después de una dura jornada de trabajo, lo que más deseas en el mundo es llegar a casa, tumbarte en el sofá y darte una buena ducha para que el agua caiga a chorro por tu espalda y arrastre consigo las tensiones acumuladas durante el día… Cuando estés visitando un piso, y en caso de que el agua esté dada, abre los grifos y comprueba su caudal. ¿Cae el agua a borbotones o es una gota malaya?

Cuando estás saliendo con alguien, es importante ver cómo reacciona cuando, por ejemplo, el camarero se confunde con su plato, vuestro avión sale con retraso, o cuando no recuerdas dónde aparcaste el coche… Estas situaciones pueden darte un montón de información sobre cómo el piso/pareja se enfrentará a estos momentos «delicados».

Pareja de enamorados

Electricidad. ¿Hay suficientes enchufes en cada habitación? ¿Dónde están? Es cierto, puedes usar un alargo, pero si quieres poner una lámpara de pie cerca de la puerta y el enchufe más cercano está en la otra punta de la habitación, tienes un problemilla. De la misma forma, sabemos que las vibraciones entre dos personas sufren flujos y reflujos, pero al final, y como mínimo, tienes que reconocer cierto atractivo en tu pareja.

Vibraciones entre las personas

La primera impresión es muy importante. La intuición y la razón nos llevan al mismo sitio, sólo que la intuición nos lleva antes*. Hay personas que se quedan con una casa cuando apenas han cruzado el umbral; en milésimas de segundo, saben que ése es su nuevo hogar y están muy seguras de que la decisión es la correcta. En el caso de una primera cita, no hay que despreciar nunca lo que te dice tu instinto ante la primera impresión.         

Ve más allá de las apariencias. Puede suceder que entres en una vivienda y la descartes de inmediato. Buf, qué fea, das media vuelta y te vas. Y seguramente tienes razón, el piso es feo, tiene las paredes amarillas, el suelo es de corcho viejuno, el alicatado de los baños nunca oyó hablar de Baldosinín, huele a cerrado… Todo esto es fácilmente mejorable. Fíjate en la estructura del piso. Quizás tiene mucha luz, la distribución es estupenda, sin espacios intermedios, los baños y la cocina son amplios… Pinta, blanquea, airea, pule y empapela, y quizás te lleves una sorpresa. Lo mismo con la pareja, que una buena delantera o un buen coche no te deslumbren. Recuerda, un buen maquillaje es clave en cualquier buen romance, desde Cenicienta a Pretty Woman

Gente. Fíjate quien vive cerca de ti. Es verdad que quizás eso no te parezca importante en el momento de decidir si te quedas con una vivienda o no, pero lo es, pues quieras o no formarán parte de tu vida, cada día. Así que averigua cómo son tus vecinos, la gente del barrio, si hay alguien conflictivo… De la misma forma, fíjate cómo son los amigos de tu pareja. A menudo tendrás que «comértelos con patatas».

Calidad de vida. Si tienes portero y además éste es bueno, tienes un tesoro. Tendrá la escalera cuidada y al día, las plantas de la portería bonitas e incluso podrá ayudarte con las bolsas del súper.  Averigua, ya sea preguntando a tu agente inmobiliario o a los vecinos, cómo es el/la porter@, pues es importante que desarrolles cierta complicidad dado que jugáis en el mismo campo… [Otro día hablaremos de la importancia de esta especie en extinción en la felicidad de las personas de ciudad]. Y lo dicho, cuando sales con alguien, es cierto que es importante que tengáis gustos musicales o cinematográficos parecidos, pero más importante aún es que podáis negociar con vuestras diferencias…

El vecindario. ¿Tiene todo lo que necesitas? ¿Te sientes seguro? ¿Te inspira confianza? Quizás no a simple vista, pero a los propietarios del colmado de la esquina no se les escapa una mosca que pasea por el barrio... Con una pareja lo mismo: ¿Cómo son sus modales? ¿Y los miembros de su familia, se llevan bien entre ellos o no se hablan? ¿Te sientes a gusto en su compañía? ¿Podéis formar un buen equipo?