Sector Inmobiliario

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#Optiminmo u optimismo inmobiliario ;-)

Todos los indicadores confirman la recuperación del mercado inmobiliario en Barcelona. ¿Cuáles son las amenazas de este nuevo ciclo? 

Los bancos sueltan pasta a espuertas, las constructoras están que echan humo y la gente compra pisos a granel, ¿es así? Bueno, quizá no tanto, pero sí que podemos confirmar que en el sector inmobiliario barcelonés se respira optimismo. Este cambio de ciclo viene promovido por varios factores: una mayor liquidez bancaria, varios trimestres consecutivos de crecimiento de los precios de la vivienda y un contexto general de buenos indicadores macroeconómicos.

En el ámbito residencial, podemos diferenciar dos grandes bloques: el de obra nueva, que abarca la construcción y la rehabilitación de edificios; y el mercado de segunda mano (que es el que mejor conocemos en Monapart). Este último supone aproximadamente el 92% de las operaciones de compraventa realizadas en Barcelona, frente a un tímido 8% de venta de viviendas de nueva construcción, aunque se espera que esta desproporción vaya reduciéndose paulatinamente en los próximos años.

Un buen piso a precio de mercado se vende rápido, muy muy muy rápido.

¿Qué tiene que ocurrir par​a que los precios de los pisos en Barcelona no se pongan por las nubes otra vez?

Tal como comentaba Joan Pla, el presidente del BUC (Barcelona Urban Cluster), el día que me acompañó en la antena de El Matí a Ràdio 4, es imperativo que se equilibre la oferta y la demanda en el mercado inmobiliario. En este sentido, la fuerte demanda local e internacional en Barcelona está sobrepasando claramente la oferta de vivienda de segunda mano existente a día de hoy. Los agentes inmobiliarios lo sabemos muy bien: un buen piso a precio de mercado se vende rápido, muy muy muy rápido. Y lo curioso del caso es que el día que escribo este artículo hay anunciadas en Idealista 13.268 viviendas de segunda mano y 95 promociones de obra nueva.

Mapa idealista Barcelona

¿Cómo es posible que con una oferta de esta magnitud no podamos satisfacer tanta demanda?

En mi opinión, el problema no radica en la “cantidad” de la oferta sino en su “calidad”. En el actual mercado inmobiliario, la demanda es cada vez más exigente y aún hay personas que pretenden vender viviendas deterioradas o simplemente malas, a precio de vivienda buena. En consecuencia: las viviendas malas que jamás se venderán están contribuyendo a que las viviendas buenas se encarezcan aún más, ya que la demanda las puede comparar fácilmente por estar anunciadas en los mismos medios. Para resolver este desaliñado, sólo podemos apelar al sentido común de las partes implicadas: que los compradores no pierdan el norte; que los vendedores y sus asesores (los agentes como yo) seamos conscientes de la realidad del producto; y que los bancos y sus tasadores no se flipen otra vez y financien sobre el valor real de de las viviendas (estoy harto de ver tasaciones surrealistas).

En resumen:

Tenemos mucha demanda y poca oferta de calidad (aunque, repito, hay un montón de pisos en el mercado). Se están poniendo en el mercado pisos para reformar a precio de piso reformado, se están anunciando pisos oscuros a precio de piso luminoso, estamos viendo quintos sin ascensor a precio de quinto con ascensor… Metáfora pescadora: se está vendiendo panga a precio de lenguado. Y vale que todo es pescado, pero bueno, ya me entiendes… Cuando esto sucede, los propietarios de los lenguados aún suben más el precio del lenguado, porque saben que lo suyo es mejor.

Si los agentes inmobiliarios, los bancos (y sus tasadores) y los compradores no ponemos un poco de cordura, se nos van a descontrolar los precios y volveremos a sufrir.

Visto lo visto, no sé si suscribir el #optiminmo o el #pesiminmo... ;(

Eduard Solé de Monapart Barcelona

Eduard Solé

Socio fundador. Director

Monapart Barcelona