Westermann & Co. se fundó en 1867 en Sauerland como fábrica especializada en producir planchas de metal para distintas aplicaciones dentro del hogar. Y mucho muchísimo ha llovido desde entonces, porque en el catálogo de Wesco no hay rastro de ese universo pesado y gris, sino un sin fin de productos para el hogar llenos de color, curvas, y alegría de vivir.
Momento clave en la larga trayectoria de la compañía fue cuando un joven estudiante alemán, Egbert Neuhaus (actual Director de Wesco), fue a Texas para un curso. Jamás se hubiera imaginado que en lugar de enamorarse de una tejana hermosa galopando sin silla, lo haría de una papelera. Dicho así suena bruto, pero fue tal cual. Fue ver la típica papelera americana de 50l de capacidad con pedal y volverse loco. Estados Unidos es la tierra de las infinitas posibilidades, pero también uno de los países que produce más basura del mundo, así que la papelera, bien lo merecía… Decidido, se la llevó con él a Alemania y se la presentó a su familia.
Wesco se puso manos a la obra. La papelera no estaba mal, pero había mucho por mejorar. Gran capacidad y una tapa basculante, pero cada uno por su lado. Era preciso armonizar el diseño y reinventar el producto americano. Le dieron curvas, colores, acero inoxidable, asas firmes… Poco quedaba de la papelera original, incluso le dieron un nombre, la “pushboy”, producto estrella de la casa y del que han surgido más de veinte diseños más y todo tipo de accesorios para la cocina. Y hasta hoy, es el producto estrella, junto a Grandy, un contenedor para el pan, o la Kickmaster, una papelera a pedal en distintos tamaños y aplicaciones. Claro, si mezclamos a partes iguales controles de calidad alemanes, diseño exclusivo y funcionalidad high tech, ¿cómo no iba a ser así?
Un producto supernormal que puedes conseguir en Monapart Living.
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